Es lo primero que he visto hoy al salir del parking en Oviedo. Llama la atención y en su sencillez tiene detalles que me han parecido simpáticos, como las líneas inclinadas. Distinto a otras cosas que estamos acostumbrados a ver alrededor del jazz. El color es muy poderoso y te llama desde lejos, el conjunto imagen/titular no es el colmo de la originalidad -recuerda un poquito al Violator de Depeche Mode-, pero funciona más que bien gracias, tengo la impresión, al punto justo de ortodoxia y ruptura del titular y la parte inferior, además de muy clara informativamente, tiene también el punto justo de ruptura, apenas esas líneas inclinadas que dan un gran juego y transforman por completo lo que sería una estructura absolutamente clásica. No distingo bien la firma, Raquel G. A ver si consigo ver algún dato más para añadir aquí. Estoy convencida de que veremos más trabajos de esta diseñadora.







