1.4.09

DM

He visto en el quiosco la portada del último número de Rolling Stone... ¡qué ganas de que salga lo nuevo de Depeche Mode! La revista no me la compro, que me parece penosa, a ver si me paso por El Viejo Abside y leo el artículo mientras tomo una cerveza.

Avilés Arte Sonoro

Pues que ese señor que no para de moverse, Béznar Arias, ha decidido poner en marcha una página de MySpace exclusivamente para los conciertos de Avilés Arte Sonoro, ¡con un montonaco de vídeos! Pulsa sobre la imagen.


De cine

Aquí se nos llena la boca hablando de titiriteros, pancarteros, pesebreros, cine subvencionado, etc. y en cuanto podemos, sacamos a relucir las cifras de recaudación para echar en cara al cine español sus carencias -extrañanamente las cifras de recaudación vienen muy bien para valorar a partir de ellas la calidad de las películas- y compararlo con el cine de Estados Unidos -ya ves, como si fuesen cosas comparables en cuanto a industria-.

Ahora resulta que una película, que se basa en la presencia de figuras con tirón televisivo entre un sector muy determinado de los espectadores se ha estrenado y ha pegado un buen bombazo en la taquilla -Mentiras y gordas-... y claro, se entra al trapo criticando su oportunismo, su calidad...

La industria esa que todos admiramos, la de Estados Unidos, lo tiene bien claro al respecto: hay películas para ganar el Oscar y hay películas para ganar dinero y los dos tipos son básicos para mantener esto en pie, si me apuras es más necesario, al menos ahora mismo en nuestro cine, las segundas que las primeras.

Y no se trata de que cuando se analice la película se diga que es muy buena, pero sí que se tenga en cuenta que el partido se está jugando en dos ligas diferentes. En fin, cosas mías.

Políticas artísticas

Corto y pego enterito el artículo de hoy de Jaime Luis Martín en La Nueva España, creo que es interesante como para ejercer honradamente el pirateo :-)

Políticas artísticas

El informe de la Asociación de Artes Visuales promueve un rico debate





JAIME LUIS MARTÍN
El reciente informe de la Asociación de Artes Visuales de Asturias (AAVA) sobre la realidad artística asturiana no ha producido más que una serie de respuestas desairadas o el silencio por parte de los responsables de las distintas instituciones y organismos afectados por la crítica. Y apenas ha tenido repercusión, quedando diluida la denuncia en cuatro comentarios anónimos en los blogs y foros, no vaya a ser que a alguien le parezca mal y nos quiten la subvención. En este sentido vaya por delante mi acuerdo con la mayoría de los extremos que plantea el documento de la AAVA, aunque disintiendo de otros muchos y abrazando, por tanto, el debate.


Nadie puede negar que la política artística del Ayuntamiento de Oviedo o de Cajastur, criticados por la asociación, tienen un tufo a naftalina difícil de disimular. O que el Ayuntamiento de Avilés derrama indefinición con respecto a la futura Factoría Cultural y no cuenta con ninguna línea de programación en el CMAE. Al igual que sucede con el Centro Niemeyer, en proceso de clarificar sus contenidos. Tampoco se salva, en este documento, la Laboral, al concentrar, según denuncia la asociación, en torno al proyecto gran parte de los recursos presupuestarios del Gobierno de Asturias para cultura y dejar desatendidas económicamente otras iniciativas. En este informe sólo se aplaude la política artística del Ayuntamiento de Gijón y de algunos centros periféricos de la comunidad que luchan, con escaso presupuesto y mucho voluntarismo, por defender una modernidad cuestionada continuamente.

Se puede estar en desacuerdo con muchas de las denuncias de la Asociación de Artistas Visuales de Asturias, pero es de agradecer este disenso, este antagonismo frente al discurso oficial. Y aunque, ciertamente, la presencia de nuevos actores genera expectativas y abre la posibilidad a otros recursos, hasta ahora, inexplorados, lo cierto es que como ciudadanos, artistas o trabajadores en el ámbito de la cultura, debemos promover políticas asentadas en el tejido social que se entrecrucen con las inquietudes y reivindicaciones de la comunidad en la que se insertan. Pero, también, debemos procurar no caer en la trampa de aquellas estrategias que buscan réditos inmediatos alentando actitudes populistas y favoreciendo el clientelismo en nombre de trasnochados localismos. Hace falta mirar hacia fuera, reconocer que lo internacional cada vez está más próximo, contrastar entornos y compartir experiencias.

Pero contra el imaginario dominante se necesita abrir espacios de discrepancia, zonas de creación, prácticas que cuestionen lo asimilado, los discursos del poder que, como cantos de sirena, nos orillan en la mediocridad. Resulta imprescindible ejercer de salmón, nadar contra corriente y aventurarse en diferentes aguas. Rechazar la autocomplacencia y potenciar lo negativo no destructivo, como generador de insatisfacción, algo imprescindible para avanzar. En este sentido la Asociación de Artistas Visuales de Asturias promueve, con su denuncia, un debate rico en matices, como antes lo ha hecho su homóloga catalana en relación al MACBA y a las políticas culturales que siempre han de vertebrar la comunidad donde se desarrollan.

Se precisa reflexionar teniendo en cuenta que las actuales prácticas artísticas se mueven entre lo local y lo global, pero sin olvidar las actitudes más periféricas, los repertorios más transgresores, reivindicando lo micropolítico «aquellos aspectos -señala José Miguel G. Cortes- que, siendo básicos en la existencia diaria de las personas, son sin embargo olvidados en los grandes discursos, obviados y ninguneados en las "elevadas tareas" de nuestros políticos e ideólogos». Y en esta valoración de lo cotidiano, sin bisoñeces, sin pensar que todos son sectarios menos yo y mis amigos, tal vez podamos explorar nuevas experiencias, que nunca dejaran contentos a todos, pero pueden contribuir a crear comunidad.

London Calling - The Clash

Un clásico. No es necesario decir más.

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